Warrants: ¿Qué son exactamente?

warrants

¿Conoces los warrants?

Cuando hablamos de inversiones financieras en bolsa nos viene a la cabeza las acciones, es lo más típico y lo que más se escucha aunque no
entendamos nada del mercado financiero. Aparte de las acciones hay otras opciones a la hora de operar que aunque quizás no sean tan conocidas también dan una rentabilidad atractiva sin necesidad de invertir mucho dinero.

Es el caso de los warrants, valores que pueden negociarse en la bolsa y que nos da derecho y no la obligación, a realizar una compra o venta de algún activo o subyacente. Este tipo de operaciones cada vez tiene más popularidad desde que empezó a llegar a nuestro país a finales de los años 90.

Cuentan con unas características específicas entre las que se encuentran el precio de la operación que será establecido de antemano o el apalancamiento que hará que podamos invertir poca cantidad para obtener beneficio.

¿Cómo funcionan los warrants?

Primero decir que pueden ser derecho de compra (call) o derecho de venta (put) de un activo o subyacente. Para adquirir un warrant se tendrá que pagar una prima no reembolsable y ya nuestro warrant call o warrant put será ejercitable durante un tiempo determinado hasta su fecha de vencimiento.

Quizás explicado así pueda resultar un poco lío pero con un ejemplo de la vida cotidiana se entenderá muy fácil. Podemos compararlo como
cuando reservamos algún articulo en un establecimiento, su precio será el que tenga en ese momento y tendremos un tiempo para decidir si queremos el artículo o no, siempre y cuando paguemos una “fianza”.

Una de las ventajas de los warrants es que no tendremos que operar directamente sobre el subyacente sino que nuestro beneficio estará condicionado según vaya evolucionando en el mercado. Otra, sin duda de las más atractivas, es que no necesita grandes importes, por lo que es interesante si no queremos arriesgar mucho capital.

Se dice que es una opción titularizada porque se trata de un valor negociable con cotización oficial dentro de un mercado organizado. Su precio siempre será transparente y sus características más importantes como el tipo o el vencimiento, siempre serán definidas por el emisor. Nosotros como inversor, analizaremos todo y elegiremos el que se ajuste más al perfil que busquemos.

Parece que puede resultar algo laborioso invertir en warrants pero para nada. Su procedimiento será muy parecido al de cuando compramos o vendemos cualquier acción. En el caso de los warrants podremos comprar y vender el mismo warrants todas las veces que queramos y no necesitaremos esperar a su vencimiento.

Podremos invertir en mercados bajistas o alcistas por lo que se podrá obtener beneficios si el mercado sube o baja. Gracias al apalancamiento no necesitaremos invertir gran cantidad de dinero.

Ejemplo del efecto apalancamiento sobre los warrants

Os voy a dejar un ejemplo con el cual vais a comprender el efecto apalancamiento sobre este producto financiero. Supongamos que queremos invertir 1000 euros a través de warrants en acciones. Si tenemos una apalancamiento x6, sería como si se invierte por el valor de 6000 euros. Por lo tanto si tenemos una revaloración del 7%, gracias al apalancamiento, el precio del warrants que hayamos comprado sería de un 42%.

Pero hay que tener cuidado ya que tendrá un efecto negativo si finalmente tenemos el escenario contrario.

Cosas negativas que tenemos sobre los warrants

No todo es bueno sobre los warrants, ya que tenemos cosas a tener en cuenta. La primera y muy importante es que el paso del tiempo juega en nuestra contra.

Este tipo de inversión es limitada, ya que tenemos una fecha de vencimiento. Perderemos todo nuestro dinero invertido, si finalmente el warrant llega a dicha fecha fuera del dinero. Eso significa que el subyacente se encuentra por encima de un warrant put o por la parte baja del strike en el caso de un warrant call.