IVA repercutido y soportado: ¿Cuál es la diferencia? ¿Cómo se calcula?

IVA repercutido y soportado

¿ Sabes la diferencia entre IVA repercutido y soportado?

Todos estamos cansados de hablar de IVA aunque si no nos dedicamos al mundo de las finanzas quizás nuestro concepto sea algo superficial ya que no podemos entender a fondo todo lo que la palabra IVA conlleva. IVA es el Impuesto sobre Valor Añadido y la forma más fácil de verlo es cuando se hace una compra y miramos nuestro ticket, tenemos el importe del producto y además un tanto por ciento de impuestos que es el IVA. Dentro del IVA tenemos también el IVA repercutido y el IVA soportado.

Características del IVA repercutido

El IVA repercutido es el que el empresario cobra por los servicios que ha prestado, es decir, este IVA es el que hay que sumar sobre la base imponible de la factura.

Como siempre, es mejor verlo con un ejemplo:

Si, por ejemplo, vendemos un servicio el cual tiene un valor de 1000€ tendríamos que hacer la siguiente operación:

Base imponible: 1000€
IVA (+21%): +210€
IRPF (-15%): -150€

El total que deberíamos cobrar sería de unos 1060€

Ojo porque cuando nos abonen la factura, siempre el porcentaje que se cobra de IVA no es nuestro sino que estamos obligados a devolverlo a hacienda a través de la llamada declaración trimestral mediante el modelo 303 o 390 en la anual.

Este IVA repercutido será la base sobre la que se restará el otro IVA, el soportado.

Características del IVA soportado

Este IVA soportado es el que tenemos que afrontar cuando se compra algún producto para desarrollar una actividad de tipo económico. Ahora los que somos clientes seremos nosotros, y es por eso que tenemos que abonar el IVA.

Como ejemplo podemos decir por ejemplo el pagar el 21% más de dinero al comprar un producto para nuestra oficina. En este caso, Hacienda permite a empresas y autónomos que este IVA se deduzca y se resta al IVA repercutido. Puede parecer algo lioso pero a la hora de hacerlo se ve que es de lo más sencillo.

Seguro que a más de uno se les ha pasado por la cabeza el por qué de los dos tipos de IVA y es fácil su explicación, Este impuesto graba todas las etapas de la producción del producto y si no se pudiera deducir al final habría que pagar una cantidad altísima. ¿Cómo se evita esto? Pues deduciendo el IVA soportado sobre el repercutido y así en ningún momento habrá una doble imposición.

¿Siempre podemos deducir el IVA soportado?

La respuesta es no. Para poder deducirlo hay que cumplir unos requisitos como son:

– Siempre tienen que estar relacionados con la actividad profesional que desarrollemos
– Sólo podrá deducirse por empresario o autónomo
– Las cuotas soportadas tendrán la consideración legal de deducible
– Siempre tendremos que conservar todas las facturas para poder justificar el gasto
– Todo lo adquirido se utilizará para nuestra actividad profesional
– No estarán incluidas entre las exclusiones y restricciones del derecho a deducir establecidas en la ley.

Si cumplimos con estos requisitos se podrá deducir nuestros gastos. Entre los gastos más típicos a deducir podemos nombrar las dietas laborales, material de papelería, gastos de desplazamiento, teléfono…

¿Cuáles son los gastos que no se pueden desgravar?

Antes hemos explicado que no todo se podrá desgravar sino que siempre tendrá que tener una relación real y que se pueda demostrar con la actividad que realizamos. Entre lo que no podemos desgravar tenemos:

– Alimentación, tabaco o bebidas
– Joyas, piedras preciosas y objetos de oro o platino
– Espectáculos
– Viajes y restauración si no están considerados gasto deducible a efectos de IRPF o del Impuesto sobre sociedades.

Calculemos el IVA a pagar

Los que estamos metidos en el mundo empresarial o pertenecemos al mundo autónomo ya sabemos que cada tres meses tenemos que pagar el IVA a Hacienda. Este IVA se calcula restando el IVA soportado al total de IVA repercutido a otros clientes.

Es decir, primero tendremos que saber tanto el IVA soportado como el repercutido que se calculará de la siguiente manera:

IVA soportado = tipo de IVA soportado en cada factura emitida x precio de compra
IVA repercutido = tipo de IVA repercutido en cada factura emitida x precio de venta

Sumaremos todo el IVA repercutido de nuestros clientes y sumaremos todo el IVA soportado y después solo nos queda restar el total de IVA repercutido que nos ha salido, del total de IVA soportado y el resultado será la cantidad total de IVA a pagar.

Os dejo ahora un ejemplo para que lo podáis ver mas claro

Una vez que hayamos sumado las facturas, podemos ver que hemos soportado un IVA de 1000 euros y el repercutido es de 2000 euros. Por lo tanto el IVA que nosotros debemos pagar hacienda será de 1000 euros.

Si por el contrario vemos que el IVA soportado fuera mayor al IVA repercutido, el saldo sería a devolver.

Recordaos que tenemos que hacerlo todos los trimestres y necesitamos usar el modelo 303 de la propia Agencia Tributaria. De esa manera, vamos a devolver el IVA que no es nuestro.

Para terminar, comentaos que al final de año se debe presentar el modelo 390. Este es un resumen de nuestras declaraciones trimestrales.