Definición de arbitraje financiero

arbitraje financiero

¿Qué es el arbitraje financiero?

El arbitraje en finanzas y economía es una transacción diseñada para aprovechar la diferencia de precios del mismo bien en dos mercados diferentes o en el mismo mercado pero de dos formas distintas.

Al hacer un arbitraje financiero (realizar una operación de arbitraje), el inversor compra y vende simultáneamente el mismo bien a dos precios diferentes obteniendo un beneficio de la diferencia de precios. Debido a la simultaneidad de la compra y la venta, el resultado de la operación de arbitraje se conoce de antemano. Por lo tanto, las operaciones de arbitraje financiero no presentan riesgos.

Una operación es de arbitraje financiero sólo si la compra y la venta se producen simultáneamente. Si hay un lapso de tiempo significativo entre ambos, la transacción no será arbitrada.

El arbitraje financiero se realiza con mayor frecuencia en:

Monedas
Acciones
Derivados
Bonos
Productos básicos a granel (por ejemplo, petróleo, carbón)

A continuación os dejo  unos ejemplos de arbitraje finaciero

ARBITRAJE ENTRE MERCADOS DE ACCIONES

Supongamos que las acciones de la empresa X cotizan a 100 en la Bolsa de Londres, y a 102 en la de España. El “árbitro” puede utilizar la diferencia comprando acciones en Londres y vendiéndolas en España, ganando 2 unidades por cada acción

ARBITRAJE ENTRE MERCADOS DE DIVISAS

Un ejemplo de arbitraje financiero de divisas podría ser una situación en la que en Nueva York los precios de las divisas tuvieran el siguiente aspecto: 1EUR = 2USD y en España 1EUR = 1,9USD. Mediante el arbitraje, el inversor podría comprar euros por dólares en España y venderlos en Nueva York, obteniendo cada vez 10 dólares por cada 100 euros.

En la práctica, estas diferencias son tan raras y tan bajas que el arbitraje financieros sobre ellas es prácticamente imposible. El arbitraje se realiza sobre relaciones mucho más complejas entre las acciones y las divisas y sus precios al contado y a futuro.

ARBITRAJE FINANCIERO DENTRO DEL MERCADO (ENTRE LOS PRECIOS AL CONTADO Y LOS FUTUROS)

En la actualidad, los tipos de arbitraje más comunes no son los que se realizan entre mercados, sino entre los precios al contado y los de los futuros.

En este caso, los intercambios se escalonan porque:

En primer lugar, se realiza un par de operaciones, en las que el operador toma posiciones opuestas en los dos precios y al cabo de un tiempo, se ejecuta la operación contraria, en la que el operador cierra ambas posiciones.

Un ejemplo de este tipo de arbitraje financiero podría ser el de un contrato de futuros sobre índices bursátiles frente a un índice (representado por una cesta de acciones).

Imaginemos que el índice bursátil Dax en un momento dado tiene un valor de 3000 y el contrato de futuros sobre este índice tiene un valor de 3020. En esta situación, el inversor puede comprar la cesta de acciones que componen el Dax, de manera que refleje exactamente su valor y vender en corto el contrato de futuros sobre el Dax. En este caso, la operación deja al inversor con posiciones abiertas en ambos productos (el inversor tiene tanto acciones como una posición “corta” en el contrato de futuros).

La tarea del inversor consiste ahora en esperar una situación en la que los valores del índice y del contrato de futuros se acerquen. En el peor de los casos, esto ocurrirá al vencimiento del contrato, que se liquidará en función del valor del índice Dax al final de un día determinado.

Supongamos que 5 días después el índice Dax es de 2800 y el valor del contrato de futuros también es de 2800. El inversor aprovecha la oportunidad, vende la cesta de acciones y cierra la posición corta en el contrato de futuros. El resultado de estas operaciones será el siguiente:

El inversor sufrirá una pérdida de 2.000 euro como resultado de la caída de los precios de las acciones que componen el índice Dax.

El inversor obtendrá un beneficio resultante de la caída del precio del contrato de futuros de 3020-2800 = 220 puntos, es decir, 2200 euros.

En resumen, el inversor obtendrá un beneficio de 200 euros.

Esta operación se considera una operación de arbitraje, ya que aprovecha las diferencias en los precios de las mercancías y no entraña riesgos.

ARBITRAJE FINANCIERO EN BIENES DIFERENTES (CORRELACIONADOS)

Como todos los tipos de arbitraje anteriores son fáciles de realizar y ampliamente conocidos, cada vez hay menos oportunidades de realizarlos con éxito. Los mercados de divisas y valores son tan líquidos y eficientes que los precios de los valores se mueven en estrecha convergencia y el posible arbitraje financiero comienza ya en diferencias muy pequeñas y también se requieren recursos financieros significativos para arbitrar esas pequeñas diferencias de forma rentable.

Como respuesta a estos fenómenos, se crean nuevas formas de arbitraje financieros aún más complejas, consistentes en el arbitraje entre activos de características similares o correlacionados entre sí, y el intento de cubrir el riesgo resultante de la diferencia entre estos activos. Este tipo de arbitraje suele ser tratado por fondos de cobertura especializados, ya que requiere análisis muy complejos.

Un ejemplo simplificado de este tipo de arbitraje puede ser el que se realiza entre el precio del petróleo en el mercado y el de una empresa petrolera. En este caso, el inversor tendría que cubrir todos los demás fenómenos significativos que pudieran afectar a la cotización de la empresa.

Este tipo de arbitraje no está exento de riesgos. La parte de la diferencia entre dos activos que no puede ser eliminada por la cobertura seguirá siendo un riesgo en la transacción.

ARBITRAJE FINANCIERO Y CONVERGENCIA DE PRECIOS

El arbitraje crea el fenómeno de la convergencia de precios. Si, por ejemplo, hay una diferencia de precios entre dos mercados para un determinado bien, los arbitrajistas comprarán el bien en el mercado donde es más barato, aumentando así la demanda y presionando al alza los precios y lo venderán en el mercado donde es más caro, aumentando así la demanda y disminuyendo los precios. Esto hace que los precios de los dos mercados empiecen a acercarse hasta que la diferencia se hace tan pequeña que el arbitraje deja de ser rentable.

Las operaciones de arbitraje financiero también hacen que los precios de los contratos de futuros de materias primas no se desvíen significativamente de los precios al contado de dichas materias primas. Este mecanismo funciona según un principio similar al anterior.